lunes, 13 de febrero de 2012

CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. XX




CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. XX
                          IDEARIO EDUCATIVO DE BOLIVAR. II 

Apreciados colegas y amigos
En esta segunda carta sobre Bolívar y la educación, voy a referirme al concepto que él tenía del maestro, entendido como un docente en cualquier nivel del sistema educativo. 

En el apéndice a la Constitución relativo al Poder Moral propone, como una de las funciones que debía cumplir el Areópago, que designara “ a la veneración pública los institutores e institutrices que hayan hecho mayores adelantamientos en sus colegios…” (1) y más adelante agrega: “Este empleo será el más considerado, y los que lo ejerzan serán honrados, respetados y amados como los primeros y más preciosos ciudadanos de la República.” 

En enero de 1824, al enterarse Bolívar que Simón Rodríguez había regresado a Colombia, le escribió una carta en la que le decía: “¡Oh mi maestro¡ ¡Oh mi amigo¡ Oh mi Robinson, Ud. en Colombia¡ Ud. en Bogotá, y nada me ha dicho, nada me ha escrito.” Y más adelante agrega: “Ud. formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso.” … “Ud. ha visto mis pensamientos escritos, mi alma pintada en el papel y Ud. no habrá dejado de decirse: todo esto es mío, yo sembré esta planta, yo la regué, yo la enderecé tierna, ahora robusta, fuerte y fructífera, he aquí sus frutos, ellos son míos, yo voy a saborearlos en el jardín que yo planté; voy a gozar de la sombra de sus brazos amigos, porque mi derecho es imprescriptible, privativo a todo.”

A Santander le escribió para pedirle que le diera dinero a Simón Rodríguez para que fuera a verlo, porque él había sido su maestro y su compañero de viajes, y agregaba: “es un genio, un portento de gracia y de talento para el que lo sabe descubrir y apreciar… Él es un maestro que enseña divirtiendo…”

Para comprender mejor el amor que sentía Bolívar por su maestro, creo necesario recordar el estado de postración en que él había caído luego de la muerte de su esposa. En Viena Bolívar, con sólo 21 años de edad, pensó que se iba a morir, pero Rodríguez logró sacarlo de ese estado y reanimarlo. Según sus propias palabras, le “hizo comprender que el amor no era todo en la vida de un hombre, y que la ciencia y la ambición podían hacerlo a uno muy feliz…” (Carta a Teresa Laisney de Tristán. París, 1804. 

En el artículo publicado por Bolívar, citado en la carta anterior, dice: “… el hombre generoso y amante de la Patria, que sacrificando su reposo y su libertad  se consagra al penoso ejercicio de crearle Ciudadanos al Estado que le defiendan, le ilustren, le santifiquen, le embellezcan, y le engendren otros tan dignos como él, es sin duda benemérito de la Patria: merece la veneración del Pueblo y el aprecio del Gobierno. El debe alentarle, y considerarle distinciones honrosas.” En párrafo aparte agrega: “El Gobierno debe proceder como hasta aquí: elegir entre la multitud, no un sabio, pero sí un hombre distinguido por su educación, por la pureza de sus costumbres, por la naturalidad de sus modales, jovial, accesible, dócil, franco, en fin en quien se encuentre mucho que imitar y poco que corregir.” Casi al final del artículo precisa más como debe ser el maestro: “Un hombre de genio que conozca el corazón humano, y que le dirija con arte: un sistema sencillo, y un método claro y natural, son los medios eficaces por donde la sociedad puede hacer en pocos días extraordinarios y brillantes progresos. Sin estos requisitos en vano se amontonarán preceptos y trabajos: todo será embarazo y confusión.” 

En varias cartas Bolívar se refiere al maestro. En la que le escribió al general Andrés de Santa Cruz en 1826, recuerda al suelo nativo, y le dice que allí se encuentran “… los que nos han dado alma por la educación;..”, en otra de 1827, dirigida al Sr. Mariano Cubi y Soler, lo alaba por “su consagración hacia el objeto más noble que puede ocupar al hombre: ilustrar a sus semejantes…” y, finalmente, en 1829, le escribió  a José Fernández Madrid (1829) sobre Andrés Bello y le dice: “Yo conozco la superioridad de este caraqueño contemporáneo mío: fue mi maestro cuando teníamos la misma edad; y yo le amaba con respeto. Su esquivez nos ha tenido separados en cierto modo, y, por lo mismo, deseo reconciliarme: es decir, ganarlo para Colombia.”

Saludos cordiales para mis colegas y amigos
                                                               Antonio Luis Cárdenas Colménter

alcardenas@cantv.net


(1)   Ver la nota que aparece en la Carta N° IXX

sábado, 11 de febrero de 2012

CRTA ALOS MAESTOS Y PADRES DE FAMILIA. IXX



                      CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. IXX
   IDEARIO EDUCATIVO DE BOLÍVAR. I

Apreciados colegas y amigos
Una de las grandes y permanentes preocupaciones de Simón Bolívar, nuestro libertador, fue la educación en las naciones que él libertó.  Por esta razón, y porque el actual Presidente de nuestro país dice que una de las raíces de su sistema de gobierno es Bolívar y, además, le cambió el nombre a Venezuela para que se llame República Bolivariana de Venezuela, creo conveniente dedicar ésta y las próximas cartas al ideario educativo de ese gran estadista y, para hacerlo, he tomado como fuente de información el libro “El Primer Deber” de J.  L. Salcedo Bastardo

Por lo antes expuesto, en esta carta voy a referirme al concepto que Bolívar tenía sobre la educación. En el Congreso de Angostura, en 1819, afirmó que “un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción…”(1) y más adelante agregó: “Nuestros débiles conciudadanos tendrán que robustecer su espíritu mucho antes que logren digerir el saludable nutritivo de la libertad…” y de ahí su convicción de que la educación es la prioridad del país: “La educación popular debe ser el cuidado primogénito del amor paternal del Congreso. Moral y luces son los polos de una República, moral y luces son nuestras primeras necesidades.”. y finalmente dijo que él había “pretendido excitar la prosperidad nacional por las dos más grandes palancas de la industria: el trabajo y el saber.” Por ese convencimiento, en el artículo 5º del Proyecto de Constitución que presentó al Congreso, afirma que “No puede ser buen ciudadano ni hombre honrado el que olvidando que su familia pertenece más a la Patria que a sí misma, descuida la educación de sus  hijos. Todo padre de familia está obligado a inspirar a la suya amor a la Patria, a la libertad, a la virtud y al trabajo.”

En el primer considerando del decreto que firmó en Santa Fe, el año1819, dice que “la educación e instrucción pública son el principio más seguro de la felicidad general y la más sólida base de la libertad de los pueblos…” En el considerando Nº l  de un decreto firmado en Cuzco el año 1825, afirma “Que la educación de las niñas es la base de la moral de las familias…” En Chuquisaca, el 11 de diciembre de este mismo año, promulgó otro decreto en el cual señala que:

1º “El primer deber del gobierno es dar educación al pueblo.

   Que esta educación debe ser uniforme y general.

         Que los establecimientos de este género deben ponerse de acuerdo las  leyes del Estado.

  Que la salud de una República depende de la moral que por la educación
      adquieren los ciudadanos en su infancia.” 

Finalmente, en el primer párrafo de un largo artículo publicado también en 1825, dice que: “…las sociedades ilustradas, han puesto siempre la educación entre las bases de sus instituciones políticas…las naciones marchan hacia el término de su grandeza, con el mismo paso con que camina la educación…” En el segundo párrafo dice que el gobierno “ha fijado con preferencia su atención sobre el punto más interesante, sobre el fundamento verdadero de la felicidad: la Educación.”, y otro párrafo más adelante termina con esta sentencia: “…es día de desconsuelo el día que la Escuela está cerrada.

Saludos cordiales de su colega y amigo
                                                         Antonio Luis Cárdenas Colménter



alcardenas@cantv.net 

__________

(1)   En el texto  original no hay frases en negritas, yo las puse porque consideré que esas ideas debían ser resaltadas.






miércoles, 8 de febrero de 2012

CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. XVIII




               CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. XVIII
                                    LA DISCIPLINA Y LA SUPERVISÓN.

Apreciados colegas y amigos
Cuando yo estudiaba primaria la disciplina era muy estricta, quien infringía una norma o una orden era severamente castigado, los castigos más frecuentes eran las amonestaciones, comunicarse con nuestros padres para acusarnos y la palmeta, pero había otros que yo consideraba más denigrantes que la palmeta, como el mandarlo a uno a pararse de espaldas a un rincón durante toda la clase, o ponerle orejas de burro cuando no sabía algo. Esos castigos, afortunadamente, desaparecieron hace bastante tiempo, pero ahora considero que se ha llegado al extremo opuesto: el de dejar hacer y el dejar pasar sin ninguna consecuencia. Esto sucede no solo en las escuelas, colegios y liceos, sino también en muchos hogares y lo peor es que con esta actitud estamos creando en nuestros alumnos e hijos un sentido de impunidad que se puede extender durante toda la vida de una persona y los poderes públicos del Estado la refuerzan al no castigar debidamente a los infractores de la Constitución y de las leyes de la República.

A nuestros alumnos e hijos debemos corregirlos a tiempo porque “árbol que crece torcido nunca su tronco endereza”. Pero hay muchos castigos que no causan daño ni son denigrantes, por ejemplo, con nuestros hijos, reprenderlos sin insultos ni vejaciones, no dejarlos ir a ver una película, prohibirles por un determinado tiempo, según el caso, que hagan uso de algo que les guste, etc.; con nuestros alumnos, reprenderlos como hacemos con nuestros hijos, aconsejarlos, hacerles ver el daño que han causado o que se han causado ellos mismos, comunicarnos con sus padres para que colaboren con nosotros en el mantenimiento de la disciplina y en el aprendizaje de sus hijos, etc.

Algo muy importante es saber ocupar el puesto que nos corresponda como padres, maestros, hijos o alumnos, respetar para que nos respeten, dar siempre el buen ejemplo porque no debemos olvidar que, en muchos casos, como decía el maestro peruano que citamos en otra carta, se hace más con el ser que con el hacer, y estimular siempre para que sean buenos alumnos y buenos hijos. En todo caso debemos saber amar porque el amor hace milagros.  

En cuanto a la supervisión debemos tener presente que para tener un buen sistema educativo es indispensable una supervisión bien hecha y continua, de lo contrario no dispondríamos de una información directa y permanente sobre lo que sucede en cada institución educativa, ni sobre los desequilibrios que puedan presentarse entre una y otra región con el objeto de corregirlos. Además, los supervisores pueden orientar a los directivos y a los docentes que lo necesiten.

Los supervisores deben ser maestros o profesores que tengan una trayectoria intachable,  suficiente experiencia docente y que conozcan bien el sistema educativo y las directrices emanadas del Ministerio de Educación. Deben ser seleccionados por concursos en los que participen como miembros de los jurados supervisores activos o jubilados que estén realizando o hayan realizado una buena labor. La selección debe hacerse únicamente por los méritos de cada concursante y nunca por razones políticas o de amistad.

Pero quien debe actuar como un supervisor permanente en cada escuela es el director, ya que uno de sus deberes es visitar las aulas para ver cómo se desarrolla el proceso enseñanza-aprendizaje y orientar a los docentes siempre que sea necesario. Por esta razón, los directores de los planteles educativos, al igual que los supervisores, deben ser celosamente seleccionados.

Como padres tenemos la obligación de vigilar a nuestros hijos y conocer la conducta de sus amistades.

Saludos cordiales de su colega y amigo
                                                         Antonio Luis Cárdenas Colménte

alcardenas@cantv.net




domingo, 5 de febrero de 2012

CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. XVII




       CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. XVII
    LA CALIDAD EDUCATIVA Y LOS PROYECTOS DE PLANTEL. 

Apreciados maestros y amigos
El Ministerio de Educación, en diciembre de 1995, publicó un documento sobre la “Calidad Educativa y los Proyectos de Plantel”, preparado por un excelente grupo de profesores que trabajaba o nos asesoraba en el Ministerio coordinados por la doctora Elena Estaba. Ese documento lo podrán leer en mi blog: educacionalcardenasc. blogspot.com.

Nosotros hemos sido siempre partidarios de la descentralización y los proyectos pedagógicos de plantel son su mejor ejemplo. El mayor interés de nuestra política educativa para la educación básica estuvo centrado en lo que ocurre en las aulas porque, como decimos en el documento citado, hay docentes que saben enseñar y que educan también con su comportamiento, pero igualmente existen casos de  malversación del tiempo y del esfuerzo educativo. La rutina se ha ido adueñando de las prácticas pedagógicas, se pasan los objetivos pero no se educa, nuestros alumnos responden los cuestionarios de memoria y hacen sus tareas mecánicamente sin un verdadero aprendizaje y sin un efectivo desarrollo intelectual. En cuanto al comportamiento del maestro como ejemplo para sus alumnos un educador peruano, cuyo nombre no recuerdo, decía: “el maestro hace más con su ser que con su hacer" 

Nosotros no pensamos que las nuevas generaciones deban aprender más y más cosas, lo que deseamos es que adquieran menos conocimientos dispersos y banales y que aprendan lo esencial de una manera sólida, que aprendan a aprender, a obtener información y a transformar esa información en conocimiento de manera autónoma. Enseñemos a pensar correctamente y también a valorar y decidir éticamente.

Debemos dejar de lado la rutina y considerar la educación, no sólo como una preparación para la vida sino, principalmente, como una continúa experiencia de vida intelectual y ética. De ahí la necesidad de transformar las prácticas pedagógicas para que nuestra educación pueda ser de calidad para todos los sectores de la población. En el plan de acción que presentamos a la Nación ese mismo año de 1995 y que también publicaremos en nuestro blog, están expuestas las estrategias que aplicamos desde el Ministerio para alcanzar ese objetivo.

Un proyecto pedagógico de plantel no es otra cosa que un conjunto de acciones planificadas de manera colectiva por los directivos, los docentes y miembros de la comunidad educativa, para resolver los principales problemas pedagógicos de la institución. 

Para elaborar el proyecto es necesario plantear una serie de preguntas como, por ejemplo:

¿Qué escuela tenemos?
¿Cuáles problemas y capacidades o fortalezas tenemos?
¿Qué escuela queremos?
¿Qué objetivos debemos lograr para tener esa escuela?
¿Cómo estamos y qué debemos hacer para alcanzar lo que queremos?
¿Qué resultados esperamos para este año escolar?
¿Cómo vamos a evaluar esos resultados?
¿Qué podemos empezar a hacer y con qué contamos para hacerlo?
¿Qué personas o instituciones podrían colaborar y de qué manera lo harían 

Para que las escuelas hagan sus planes de acuerdo con las políticas aprobadas por el Ministerio como organismo rector, pero adaptándolas a las condiciones de la localidad y de cada escuela, es indispensable la descentralización. En un régimen en el que todo se imponga desde arriba esto es imposible. 

Saludos cordiales de su colega y amigo
                                                         Antonio Luis Cárdenas Colménter

alcardenas@cantv.net              

sábado, 4 de febrero de 2012

CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. XVI




         CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. XVI
                                         EL PLAN DE ACCIÓN
Apreciados colegas y amigos
El sistema educativo de un país, por su trascendental importancia, debe ser cuidadosamente planificado para que todos nuestros niños, adolescentes y jóvenes reciban una educación de calidad y, una vez terminados sus estudios formales, puedan seguir aprendiendo a lo largo de sus vidas para actualizar y enriquecer sus conocimientos. Por esta razón, la dirección y acción del Ministerio de Educación no se deben dejar al azar de cada día, y de ahí la importancia de un plan de acción que tome en cuenta la opinión de expertos y de la población y que, de acuerdo con sus resultados, sea permanentemente evaluado y, si es necesario, modificado. Un plan así concebido podría convertirse en una política de Estado y no de un determinado gobierno y haría posible la continuidad administrativa tan necesaria en el proceso educativo cuyos resultados definitivos no pueden medirse a corto plazo. Para que el plan sirva de orientación y pueda cumplirse debe ser ampliamente conocido por toda la población y especialmente por los educadores.

Cuando estuvimos al frente del Ministerio de Educación aprobamos y aplicamos un “Plan de Acción” de acuerdo con las más modernas tendencias pedagógicas que buscan adaptar la escuela a la “Sociedad del Conocimiento y la Información”, así como al mundo globalizado de hoy, y también para superar las graves deficiencias de nuestro sistema educativo. Este plan de acción estuvo centrado en tres objetivos fundamentales: elevar la calidad del servicio educativo, mejorar la eficiencia de la gestión educativa y salvaguardar la equidad social.

Para mejorar la calidad de la educación, se tomaron una serie de medidas y se diseñaron y pusieron en práctica varios programas. Se aprobó y aplicó un currículo para la educación básica que, apoyado en los otros programas, perseguía erradicar la tradicional escuela memorística y repetitiva, e implantar una escuela activa en la que los  alumnos participaran en la adquisición de sus conocimientos y el maestro fuera un guía para que,  como lo dice la UNESCO, ellos aprendieran a aprender, a ser, a hacer, a convivir y a emprender. No debo entrar en más detalles, sólo quiero resaltar el que una de las bases fundamentales de este currículo fueron los ejes transversales y se escogieron cuatro para la primera etapa de la educación básica: lenguaje, desarrollo del pensamiento, valores y trabajo y, a partir de la segunda etapa, se agregó ambiente.

En cuanto a los maestros, se puso en práctica un programa para su actualización permanente. Entre las acciones más importantes de este programa estuvo la creación, en siete estados, de los centros regionales de apoyo al maestro, similares al de Mérida, en cuatro estados estaban en construcción y en proyecto los de los demás  estados. También nos ocupamos del mejoramiento de la vida y del trabajo de los docentes, anualmente discutimos y aprobamos los contratos colectivos y en 1997 pudimos hacer un aumento de los sueldos que, en promedio, fue del 110%. Esto se pudo hacer gracias a que ese año el precio del barril de petróleo subió a 11 dólares.

Otros programas, de los cuales no daremos detalles en esta carta, fueron los proyectos pedagógicos de plantel y de aula, las bibliotecas de aula y escolares, la dotación de varias escuelas con salas de computación, la evaluación y medición del aprendizaje, Cada “Empresa una Escuela”, e impulsamos la construcción y dotación de escuelas y liceos.

Para el mejoramiento de la gestión educativa, aprobamos y pusimos en marcha la reorganización y descentralización del Ministerio.

La salvaguarda de la equidad social, que fue el tercero y último objetivo del Plan de Acción, ha sido siempre una de nuestras mayores preocupaciones, por cuanto existe una gran diferencia entre la educación que reciben las clases sociales más favorecidas en lo económico y cultural y la que reciben los más pobres. Por esta razón prestamos más atención a las escuelas públicas y a las privadas que reciben un subsidio, porque son las que atienden a los niños más necesitados. A estas escuelas les dimos prioridad en los programas como el de dotación de uniformes y útiles escolares y el programa de alimentación escolar. Este último no solo servía para alimentarlos, sino también para crearles hábitos sociales y alimenticios adecuados. Este programa atendía a 812.968 niños.

Cordiales saludos de su colega y amigo
                                                            Antonio Luis Cárdenas Colménter

alcardenas@cantv.net






CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. XV.

 

                        CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. XV
                                    LOS VALORES ÉTICOS Y LA EDUCACIÓN-


Apreciados colegas y amigos
Todo ser humano desea ser feliz, pero la felicidad depende de varios factores, entre los cuales están los valores éticos que determinan la manera de actuar de cada persona y caracterizan a la sociedad. Nosotros, en esta oportunidad, nos referiremos solo a los que atañen a las personas individualmente, porque su conocimiento constituye uno de los objetivos de la educación y, a su vez, determina los valores de la sociedad.

Los valores siempre han sido objeto de estudio en las instituciones educativas, pero en el mundo de hoy, y particularmente en nuestro país, azotado por los antivalores, su importancia es aún mayor. En el currículo que aprobamos e implantamos cuando estuvimos al frente del Ministerio de Educación, el estudio de los valores constituye uno de los cuatro ejes transversales, ya que consideramos que, por su importancia, no debía limitarse a una sola asignatura, sino que debía ser objeto de estudio en todas las materias y durante toda la educación básica. Uno de los “Cuadernos para la Reforma Educativa Venezolana” se titula, precisamente, “La Educación en los Valores. Un Reto Compartido”. Existen muchos valores éticos que deben poseer las personas, nosotros nos referiremos a algunos de los que consideramos más importantes si tomamos en cuenta la situación actual del país.

El primero es el derecho a la VIDA. El artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclamados por la ONU dice que “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. Pero en nuestro país, de acuerdo con el Observatorio Venezolano de la Violencia, en el año 2011, cuando aún faltaban cuatro días para que comenzara el nuevo año, ya se habían registrado 19.366 asesinatos, es decir, un promedio de 53 por día y muy rara vez se identifica y castiga a los culpables. El derecho a la vida plantea un problema muy debatido cuando se trata del aborto o de la eutanasia, porque en estos casos intervienen criterios éticos, religiosos, médicos, sentimentales y legales.  

El segundo es la PAZ, a escala mundial, nacional, regional y local, pero también en la escuela, en la familia y en la conciencia de cada persona. La paz depende de otros valores como la CONVIVENCIA, la SOLIDARIDAD, el RESPETO, la TOLERANCIA, la JUSTICIA, la EQUIDAD, la RESPONSABILIDAD y el PERDON.

El tercero es la LIBERTAD INDIVIDUAL que es el primer derecho proclamado por la ONU que textualmente dice: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”  Nuestra Constitución también lo contempla en el Artículo 20: “Toda persona tiene derecho al libre desenvolvimiento de su personalidad,…”. Aquí es necesario destacar la libertad de opinión y de expresión (Art. 19 de la Declaración de la ONU).

El cuarto es la JUSTICIA. Todas las personas debemos obrar según la justicia y la razón y, al hacerlo, propiciamos la convivencia que es otro valor. La justicia ante la Ley está contemplada en el artículo 26 de la Constitución de la República, el cual establece que “Toda persona tiene derecho de acceso a los órganos de administración de justicia para hacer valer sus derechos e intereses…” y agrega: “El estado garantizará una justicia gratuita, accesible, imparcial, idónea, transparente, autónoma, independiente, responsable, equitativa y expedita, sin dilaciones indebidas, sin formalismos o reposiciones inútiles.”

El quinto es la HONRADEZ, entendida no solo como lo opuesto a la corrupción, que es uno de los anti-valores que hoy nos azota, sino como la manera recta, intachable, que debe caracterizar la actuación de todas las personas.

El sexto es La VERDAD que, de acuerdo con el Diccionario de la Lengua Española editado por la Real Academia es “la conformidad de lo que se dice con lo que siente o piensa”. Yo me preguntó ¿cómo se puede confiar en una persona que dijo por televisión que “no hay mayor peligro que la verdad”?.

Son muchos los valores que se deben estudiar, pero como en esta carta no debo extenderme demasiado, recomiendo que en el hogar y en la escuela o liceo se consideren muchos más, entre ellos el AMOR y la FE.

Cordiales saludos de su colega y amigo

                                                          Antonio Luis Cárdenas Colménter

alcardenas@cantv.net

domingo, 29 de enero de 2012

CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. XIV




          CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. XIV
                        LAS COMPUTADORAS EN LA EDUCACIÓN.

Apreciados colegas y amigos
Las Tecnologías de la Comunicación y de la Información (TICS) han avanzado e impactado a la sociedad en todos sus órdenes y con una velocidad e intensidad que no tuvieron otros grandes inventos que las precedieron. Debido a su importancia, hoy podemos hablar de un nuevo tipo de sociedad que, por sus características, ha recibido el nombre de “Sociedad del Conocimiento y la Información”. Las TICS se están convirtiendo, cada día más, en un medio de suma importancia para la educación, así como para todas las demás actividades de los individuos y de la sociedad. Las computadoras, conectadas a Internet y a una red, son el instrumento más importante y versátil para  crear, obtener, intercambiar y almacenar información. La obtención y el intercambio de información se  hace en forma inmediata y con cualquier país del mundo, sin importar la distancia. Por estas razones todas las instituciones  educativas deben dotarse de ellas en un número suficiente para que todos los profesores y estudiantes puedan usarlas.  Los maestros y profesores deben tener una para su uso personal y los padres de familia que puedan adquirir una para sus hijos deben hacerlo.
La Sociedad de la Información y del Conocimiento necesita ciudadanos emprendedores,  creativos, flexibles, solidarios y comprometidos con el bienestar de la sociedad. En la formación de esta clase de ciudadanos las nuevas tecnologías y en especial las computadoras (u ordenadores, como se les llama en España), conectadas a Internet, (1) cumplen un papel muy importante. Pero debemos estar conscientes de que la información no es conocimiento. Para que la información se convierta en conocimiento debe ser comprendida, asimilada e incorporada a nuestro saber y en este proceso la escuela, el liceo y la universidad tienen una gran responsabilidad, razón por la cual los maestros y profesores deben tener una buena preparación para el uso de esta tecnología en la educación. Las escuelas de educación y los institutos pedagógicos deben revisar sus currículos para adaptarlos a estas nuevas exigencias.
Una escuela que enseñe a aprender a aprender y a usar las computadoras para obtener información y convertir esa información en conocimiento, forma a sus alumnos para que puedan seguir aprendiendo durante toda la vida. El Estado debe asegurarse de que todas las escuelas tengan computadoras y que los maestros sepan usarlas para mejorar la educación. Esto lo debe hacer con especial énfasis en las escuelas que atienden a los niños de las clases sociales más pobres, por cuanto debemos evitar que estos sectores de la población queden marginados. Pero mucho más grave sería que no sea sólo una clase social la que quede marginada, sino Venezuela como país, con la sola excepción de las personas que, por su interés personal, hayan aprendido a usarlas.
La Constitución de la República, de acuerdo con los artículos 108, 109 y 110, nos otorga el derecho de usar y de enseñar estas tecnologías, y el Decreto 1290, dictado a comienzos de este Gobierno, hace énfasis en el software libre, lo que me parece muy acertado porque la libertad  es un derecho inalienable del ser humano. Por eso considero insólito que se dote a las escuelas con computadoras como las “Canaima”, que contienen únicamente lo que el gobierno quiere que los alumnos aprendan, sin permitir otros contenidos ni la conexión a Internet.

(1) En el caso de Internet debemos tener cuidado por cuanto a través de ella también nos llegan informaciones poco serias y de fuentes dudosas. Cuando se presentan estos casos el maestro debe aprovecharlos para reforzar el espíritu crítico de sus alumnos.


Cordiales saludos de su colega y amigo
                                                            Antonio Luis Cárdenas Colménter

alcardenas@cantv.net