miércoles, 18 de abril de 2012

EL SECTOR PRIVADO Y LA EDUCACIÓN DE LOS MÁS POBRES


                                 EL SECTOR PRIVADO Y LA EDUCACIÓN DE LOS  MAS POBRES.
                                                                                     Antonio Luis Cárdenas Colménter

Existen varias organizaciones que se ocupan de dar educación gratuita y de calidad a los sectores más pobres de la población. Entre ellas la más conocida es Fe y Alegría, fundada en Venezuela por el padre José María Vélaz en 1955, ahora funciona en 19 países y tres continentes: América Latina y el Caribe, Europa y África. Su misión es dar a los más pobres de la población una educación gratuita, integral y de calidad, con el objeto de promoverlos cultural, económica y socialmente para que puedan salir de la pobreza, contribuir con el bienestar personal, de su familia y de la sociedad y con el desarrollo del país.
Fe y Alegría es una organización sin fines de lucro. Los recursos económicos para su sostenimiento provienen, fundamentalmente, del gobierno, pero también de donaciones del sector privado o iniciativas propias como, por ejemplo, la lotería anual que realiza con la ayuda de los bancos que  venden los boletos en sus taquillas de atención al público. Además, los padres o representantes de los alumnos de las escuelas de esta organización las saben apreciar y colaboran en su mantenimiento. Fe y Alegría tiene también una emisora de radiodifusión y ofrece cursos a distancia.
Pero no solo Fe y Alegría educa a niños y jóvenes pobres, varias congregaciones religiosas que se dedican a la educación reciben en sus escuelas a estos estudiantes. Esto lo pueden hacer gracias al subsidio que les da el gobierno y a la colaboración de los padres de los alumnos que sí pueden pagar las matrículas. Yo puedo dar fe de dos de estos colegios que tienen su sede en Mérida: el Colegio San Luis donde estudiaron dos de mis hijos y yo pagaba una matrícula más para un niño pobre que no conocí y él tampoco supo quien le pagaba sus estudios, y el Colegio El Rosario en el cual estudiaron cuatro de mis nietas. Otro ejemplo es el de los misioneros que educan a los niños indígenas que viven en las selvas de Guayana. Finalmente quiero señalar que algunos seglares han fundado excelentes escuelas en los barrios, como la Escuela Canaima en un barrio de La Vega en Caracas.
El gobierno comete un grave error al no valorar el abnegado y eficiente trabajo de los docentes de las escuelas de Fe y Alegría, a quienes les paga los beneficios otorgados a los que dependen del Ministerio Popular para la Educación, después de varias manifestaciones de protesta. Otra injusticia es la eliminación de los subsidios a los colegios privados que tienen que despedir a estudiantes cuyos padres no tienen conque pagar. Esto último también nos afecta a los que sí podemos pagar pero que deseamos que  nuestros hijos tengan compañeros y amigos de las clases sociales D y E.
Mérida, 17/04/12                                                            
acardenascolmenter@gmail.com




lunes, 16 de abril de 2012

EDUCACIÓN ESPECIAL


                                                            EDUCACIÓN ESPECIAL
                                                                                     Antonio Luis Cárdenas Colménter
Últimamente se ha comentado que el Ministerio del Poder Popular para la Educación piensa incorporar a todos aquellos niños con necesidades especiales debidas a discapacidades psíquicas, físicas o sensoriales a las escuelas para niños que no presentan estos problemas.
Llama la atención el hecho de que en la actual Ley Orgánica de Educación, la educación especial aparezca como una modalidad del sistema educativo, pero luego no se define ni da ninguna otra explicación sobre ella, como sí lo hacen para las otras modalidades. En cambio la anterior Ley le dedicaba el capítulo VI con cuatro artículos, el primero de los cuales establecía que su objetivo es atender en forma diferenciada, por métodos y recursos especializados, a las personas con características físicas, intelectuales o emocionales de tal naturaleza y grado, que les impida adaptarse y progresar a través de los programas para los distintos niveles del sistema educativo. Igualmente debe prestar atención especial a las personas que posean aptitudes superiores y sean capaces de destacarse en una o más áreas del conocimiento.
No puedo afirmar que haya la intención de eliminar esta importante y necesaria modalidad, pero considero que no se debe hacer, porque si bien hay niños con dificultades para el aprendizaje como, por ejemplo, aquellos que tienen dificultad para concentrarse, los que sufren de autismo o de mongolismo débil, y algunos con parálisis cerebral pero con una inteligencia normal y una fuerte voluntad, que sí pueden incorporarse a una escuela normal y los maestros deben dedicarles una atención especial. Pero también hay casos de niños ciegos, sordos o que sufren de un mongolismo muy acentuado, que necesitan escuelas especiales con maestros preparados para atenderlos. Por ejemplo, los especializados para trabajar con niños sordos deben conocer muy bien la Lengua de Señas para enseñársela a sus alumnos, de manera que ellos puedan entender lo que se les dice y, a su vez, expresarse también por medio de las señas manuales y gestos establecidos en dicha lengua, los cuales varían según el país, la ciudad o la región. Cuando esto se logra es más fácil enseñar a estos alumnos cualquier materia del currículo, y lo mismo sucede con los otros casos que mencionamos. Desde luego, también se debe disponer de los recursos necesarios para este tipo de enseñanza-aprendizaje.
Mi artículo anterior se refiere a Finlandia, a continuación trascribo, casi textualmente, un ejemplo (tomado del mismo artículo de Paul Robert) de cómo tratan en ese país a los niños que presentan alguna dificultad para el aprendizaje:
Con el fin de adaptarse lo mejor posible a las necesidades de esos niños, los finlandeses tienen establecida una detección precoz y sistemática de los desórdenes del  aprendizaje y de desventajas diversas. Desde el jardín de niños, los alumnos son sometidos a una serie de pruebas. Los que muestran mayores desventajas pasarán al primer grado de escuela primaria en clases especializadas que serán llevadas a cabo con 5 alumnos por clase, con profesores formados a tal efecto. Las clases para niños ¨con necesidades especiales¨ se dan en escuelas normales, lo que permite integrarlos a ciertos cursos ¨normales¨ donde esto sea posible (trabajos manuales, música, deporte naturalmente, cuando no se trata de una desventaja física).
Cuando los problemas son menores, se prefiere la integración total, con todos los medios técnicos necesarios para favorecerla. Así, en la escuela secundaria de Juhanala un niño sordo puede seguir todos los cursos gracias a un dispositivo  microemisor  portátil con el cual se equipa a todos los profesores que tienen a este alumno en su curso. El mismo tiene el aparato receptor.
Profesores especializados están igualmente presentes en todos los colegios de secundaria con el fin de brindar una ayuda orientada a los alumnos que tienen dificultades en alguna parte de uno u otro curso. La cantidad de alumnos que se permite, para una clase con estos profesores no excede de 5. Cuando es posible, los alumnos son reincorporados en su clase normal. Estos profesores especializados están también presentes en los liceos y los liceos profesionales.
Mérida, 15/04/12

domingo, 15 de abril de 2012

FINLANDIA NOS DA UNA LECCIÓN


                                FINDALIA NOS DA UNA LECCIÓN

                                                                   Antonio Luis Cárdenas Colménter

En un artículo que conseguí por Google titulado La educación en Finlandia: los secretos de un éxito asombroso “cada alumno es importante”, escrito por Paul Robert,
director del colegio Nelson Mandela, de Clarensac, Gard, Francia, muy extenso para reproducirlo completo en este blog, pero que recomiendo sea buscado y leído en su totalidad, extraje la parte que se refiere a los resultados obtenidos por medio de PISA, los cuales transcribo a continuación:

“FINLANDIA Y PISA

Los resultados del primer estudio PISA, llevado a cabo en el 2000, fueron recibidos en Finlandia con satisfacción y sorpresa. Los finlandeses habían emprendido desde hace 30 años profundas reformas en su sistema educativo; pero no habían tenidoaún la oportunidad de constatar los efectos positivos de un modo tan incuestionable y en el marco de un estudio comparativo tan extenso.
En la primera evaluación PISA, Finlandia logró el primer lugar en lectura entre los 43 países participantes (los 30 países de la OCDE y 13 países asociados); llegó al 4to lugar en matemática y al 3ro en ciencias. Manteniéndose entre los primeros países del mundo por la eficacia de su educación, Finlandia mejoró su posición en PISA 2003: entre los 41 países participantes, obtuvo el primer lugar en las tres materias evaluadas el 2000 y el segundo lugar en resolución de problemas, materia introducida en esta nueva evaluación.
Finlandia hizo entonces un estudio atento del asunto y publicó un análisis de los resultados en PISA 2003 (lo que no había hecho en el 2000). El informe correspondiente pone en evidencia características cuyo interés va más allá de los resultados totales. En efecto, la diferencia entre chicos y chicas es mucho menor que en cualquier otro de los países participantes. Los chicos no responden tan bien como las chicas en lectura, pero la diferencia entre unos y otras es mucho menor que en cualquier otra parte. Y en matemática, a diferencia de los demás países, las chicas responden casi tan bien como los chicos. Otra característica notable es que en Finlandia, después de Islandia, el impacto de las diferencias sociales sobre los resultados de los alumnos es el más bajo. De manera muy significativa, la cuarta parte más desfavorecida, en términos socioeconómicos de la población de alumnos finlandeses se sitúa, en matemática, sobre la media de los países de la OCDE. Del mismo modo, las diferencias existentes entre los establecimientos son, también después de Islandia, las menores de todos los países evaluados.
Otra conclusión notable del estudio es que la proporción de alumnos que obtuvieron bajos resultados en matemática es mucho menor en Finlandia que en cualquier otra parte (6% contra un 21% de la media de países de la OCDE). Este dato se relaciona sin duda con el hecho de que los alumnos finlandeses tienen una gran confianza en sí mismos, en sus competencias y en su potencial de aprendizaje. El nivel de ansiedad relacionado con el aprendizaje de matemáticas aparece claramente como más bajo que en los otros países.
Se concluye en este estudio que Finlandia es un país donde las desigualdades consigue  corregirla mejor por la educación; es un país donde las diferencias de capacidad entre los chicos y chicas son las más bajas y dónde los alumnos tienen una valoración muy positiva de ellos mismos con relación a los aprendizajes.
En consecuencia, vale la pena tratar de entender cómo este país ha sabido aportar respuestas tan pertinentes a problemas que Francia no ha podido resolver aun después de 30 años de implantado el colegio único.”

En Venezuela se empezó a aplicar el Programe for International Student Assessement (PISA) en el estado Miranda y solo en las escuelas que dependen de la gobernación de ese estado. Antes, en 1997, se concibió, y empezó a aplicarse en 1998, un Sistema Nacional de Evaluación y Medición del Aprendizaje (SINEA) en escuelas cuidadosamente seleccionadas, esto nos permitió hacer comparaciones entre tercero, sexto y noveno grados y, al pasar los años permitiría medir los avances que se lograran con las reformas que habíamos introducido en el currículo. Con este sistema se pueden hacer comparaciones con otros países y entre diferentes regiones y sectores de la población. La primera evaluación nos dio resultados alarmantes y nos reafirmó la urgente necesidad de cambiar el tipo de escuela tradicional. Lamentablemente, en 1999, el nuevo gobierno lo suspendió.
Mientras no tengamos un sistema confiable de evaluación de nuestro sistema educativo, no será posible hacer comparaciones válidas con otros países ni entre las regiones y sectores de la población venezolana. PISA tiene la ventaja de que lo aplican en 43 países y en un sector de las escuelas del estado Miranda.
Mérida, 14/04/12
acardenascolmenter@gmail.com

viernes, 13 de abril de 2012

CARTA A LOS MAEESTROS Y PADRES DE FAMILIA XXVIII


                                                   CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. XXVIII
                                                                                LAS TAREAS ESCOLARES
Los maestros y profesores siempre hemos puesto a nuestros alumnos tareas para que las hagan en sus casas, pero desde hace tiempo esta costumbre ha sido discutida por diversas razones, entre ellas  porque es una injusticia ya que hay una gran diferencia entre los niños de las distintas clases sociales,  crean una responsabilidad más a los padres, pueden ser un engaño y un mal ejemplo porque la tarea puede ser hecha por otra persona, etc. En Francia fueron prohibidas por ley en 1956, pero las siguen poniendo y en este momento se ha abierto una nueva discusión.
Lo ideal son las escuelas activas con jornadas de ocho horas interrumpidas por el almuerzo, en las cuales los alumnos son los principales autores de su aprendizaje y los maestros o profesores normalmente dejan de dar clases para convertirse en vigilantes y guías oportunos del trabajo que realizan sus alumnos. Cuando el aprendizaje se realiza en esta forma no es necesario poner trabajos para realizarlos en la casa. El problema para implantar este tipo de escuelas es que los maestros no están preparados para trabajar de esa manera y, en consecuencia, debemos prepararlos. Fue lo que hicimos en Mérida cuando fundamos las escuelas integrales y el Centro Regional de Apoyo al Maestro.
También es necesario que las escuelas de educación y los institutos pedagógicos de las universidades formen a sus estudiantes para esta nueva modalidad de aprendizaje, de manera que las instituciones educativas no sean lugares para enseñar sino para aprender, donde los docentes en lugar de enseñar gramática, matemáticas, geografía o cualquier otra materia, lo que hagan sea enseñar a aprender gramática, matemáticas, geografía, etc., porque eso es lo que necesitamos en esta sociedad del conocimiento y la información en la que los  conocimientos cambian constantemente y cada día a mayor velocidad. Por lo tanto, lo que se debe enseñar es a aprender a aprender para seguir aprendiendo durante toda la vida, para lo cual contamos con una información que también crece constantemente y a la cual podemos acceder principalmente por Internet.
En todo caso, las tareas deben ser hechas en la escuela con el asesoramiento del maestro o profesor y para complementar lo aprendido en la escuela los docentes pueden y deben indicar a sus alumnos la lectura de algún libro que les amplié lo aprendido o les sirva de recreación, buscar en el diccionario palabras que hayan sido mal usadas o hayan escrito mal y que el maestro o profesor les haya subrayado o mandado a subrayar o, si disponen de una computadora (u ordenador) , buscar más información por Internet. Lo que no se debe hacer es poner tareas en que se necesite la ayuda de otra persona. Si el alumno al leer un libro, o en cualquier otra actividad que realice fuera de la escuela, se le presentan dudas debe anotarlas para plantearlas en las clases del día siguiente.
Mérida, 12/04/12
acardenascolmenter@gmail.com




domingo, 8 de abril de 2012

EL HOGAR Y SU ENTORNO


                                                             EL HOGAR YSU ENTORNO
                                                                                     Antonio Luis Cárdenas Colménter
El hogar es nuestra primera escuela. En él se reciben las primeras influencias para la formación de la personalidad. Al nacer ya traemos, como herencia, los genes de los padres que determinan muchas de las características físicas  del ser humano, y desde antes de nacer se empieza a sentir el amor o desamor que se nos otorga. Se tienen evidencias de que el hablarnos, leernos cuentos y ponernos música cuando aún estamos en el vientre de nuestras madres, influye en el comportamiento. Luego, desde la más temprana edad se capta la armonía o desarmonía que exista entre los miembros de la familia, y en particular entre los padres. La forma de hablar, la riqueza o pobreza del vocabulario, será también la que, originalmente, determinará la manera de expresarnos. El ambiente físico de la casa, la limpieza, la existencia o no de plantas ornamentales, jardines, obras de  arte o  el tipo de música, son ejemplos de cómo vivir, hay una gran diferencia entre quienes se crían en un barrio y los niños de los sectores con mejores recursos económicos y culturales.  Los otros miembros de la familia también son un ejemplo, especialmente aquellos que viven en la misma casa, lo mismo sucede con los vecinos y los amigos. De ahí expresiones como: “dime de dónde vienes y te diré quién eres, o dime con quién andas y te diré quién eres, o las diferencias que existen entre un americano y un asiático, entre un norteamericano y un latinoamericano, entre un venezolano y un argentino, en Venezuela entre un andino y un oriental y,finalmente, entre una persona del campo y otra de la ciudad. Toda persona, por su naturaleza, es diferente a sus semejantes, pero, dentro de un mismo país, todos debemos ser iguales ante la ley.
A medida que uno crece y se hace más consciente, esas experiencias toman más fuerza y también, de manera progresiva, se adquiere mayor libertad. Al poder desplazarnos solos y a mayores distancias, entra a jugar otro papel muy importante: la zona en que transcurre la niñez y la adolescencia. Hay una gran diferencia entre las zonas rurales con una población dispersa o agrupada en caseríos o pequeños pueblos, y las zonas urbanas con ciudades y metrópolis. En las zonas rurales todos se conocen y existe un fuerte control social, en cambio en las ciudades, y especialmente si son grandes, ese control social desaparece y se da el caso de vecinos que apenas se saludan. Esta diferencia se acentúa cuando un adolescente pasa de una zona a otra, como me sucedió a mí cuando tenía unos 14 años y tuve que irme de mi pueblo, Escuque, para Valera donde muy pocas personas me conocían y donde no tenía ningún control social. Ese cambio fue muy negativo, especialmente para mis estudios y no aprobé el primer año del bachillerato, pero también fue un aprendizaje que me hizo más responsable y, desde entonces, me convertí en un buen estudiante. Este cambio se produjo, en gran parte, gracias al castigo que me dio mi madre y al haber tenido como profesor al insigne maestro Ignacio Burk.
Todo lo antes expuesto, repito, influye en la personalidad, en el cómo somos y como actuamos. Luego viene la educación que llamamos formal que es la que se recibe en la escuela, el colegio, el liceo, las universidades y otras instituciones que se rigen por leyes del Estado. En estas instituciones, y muy especialmente en la educación básica, se deben reforzar y ampliar los valores que hayan adquirido los alumnos en el hogar y su entorno, y se deben  satisfacer las deficiencias y corregir los errores que también puedan tener. De ahí la importancia de una educación de calidad para toda la población.
Pero no debemos olvidar que uno aprende durante toda la vida y por esa razón la actualización permanente es indispensable, en especial hoy cuando cada día se producen cambios y se incrementa la información a una velocidad vertiginosa.   
Mérida, 06/04/12
acardenascolmenter@gmail.com

miércoles, 4 de abril de 2012

EDUCACIÓN DE CALIDAD I


                                                                                EDUCACIÓN DE CALIDAD. I
                                                                                           DEFINICIÓN
                                                                                                               Antonio Luis Cárdenas Colménter

El hombre es un ser gregario y por lo tanto siempre ha vivido en sociedad, pero a medida que ha ido evolucionando ha ido creando diferentes tipos de sociedad caracterizados por sus adelantos, desde las tribus de recolectores y cazadores más primitivas hasta llegar a la sociedad del conocimiento y la información. Pero no ha sido una evolución homogénea para toda la humanidad, y de ahí que en una misma época encontremos distintos tipos de sociedad diferenciados por sus adelantos y modos de vida y de ahí, también, que las más adelantadas dominen y sojuzguen a las más atrasadas. Es lo que sucede hoy en que los países llamados desarrollados, cuyo principal recurso es el conocimiento, dominan a los subdesarrollados que todavía dependen de los recursos que les proporciona la naturaleza y del trabajo manual o industrial.    
Entre esos países llamados desarrollados y los países subdesarrollados, se ha creado una brecha que no solo se mantiene, sino que se ensancha cada día más, y esto es el resultado, como lo dice Peter Drucker, (1) de esa larga evolución en la que se pasó de trabajar “con el sudor de la frente y la fuerza muscular al trabajo industrial, y, finalmente, al trabajo intelectual”. De ahí que el instrumento para  reducir esa brecha hasta eliminarla, sea la educación, la investigación y el desarrollo. En un pequeño libro que publiqué en 1996 (2), señalé que mientras los países desarrollados invierten alrededor del 10% del PIB en educación, la tasa histórica en Venezuela es de un 5%, la cual se ha mantenido, ya que en el proyecto de presupuesto para el 2005 se estimó en 4,6% (3) Decía también que, según Drucker, (4) los países desarrollados gastan el 20% de su PIB en producir conocimiento y difundirlo a través de la educación y la capacitación de la población, mientras que en la América Latina se debe estar invirtiendo alrededor de un cuarto de esa proporción. Otro dato importante, suministrado por el embajador del Japón(5) es que, en ese país, en 1992, se invirtió solo en investigación el 2,96% del PIB y que el 70% de esa inversión provino del sector privado, en cambio en nuestro país, según me informó Horacio Viana, investigador en el IESA, se invierte solo el 0,3% en investigación y desarrollo y de esa pequeñísima inversión no más de un 1% proviene del sector privado.  
Los países llamados tigres de Asía (Hong Kong, Singapur, Corea del Sur y Taiwán), comprendieron porqué ellos estaban entre los países subdesarrollados y qué debían hacer para salir de esa situación, a partir de 1950, empezaron a invertir en educación, investigación y desarrollo y en pocos años se desarrollaron y hoy son un ejemplo para el mundo. Voy a poner solo dos ejemplos de lo que ellos hacen tomados de mi libro ya citado: en Corea del Sur, entre 1970 y 1989, la inversión en términos reales por alumno de primaria se elevó en 335%. En Japón, que tuvo un desarrollo muy importante después de la II guerra mundial, ningún niño abandona la escuela antes del noveno grado y un 95% de esos niños ingresa a la educación media superior y de ese grupo un 60% continúa estudios superiores. En nuestro país, en el 2006, de cada 100 niños solo 54 terminaron el noveno grado y 17 obtuvieron el título de bachiller.                                                                                                                                                                                                                                                                                                            
Por esa razón la prioridad para Venezuela debe ser la educación, pero no cualquier educación sino una educación de calidad para toda la población, y para que esto se cumpla el Estado debe proporcionar los recursos necesarios y asegurarse de que las clases sociales más pobres también la reciban. La educación de calidad es muy cara, pero el no tenerla resulta mucho más caro porque condena al país a la dependencia y al subdesarrollo.
Una educación es de calidad cuando ella ofrece igualdad de oportunidades y forma ciudadanos educados, con una sólida base moral, conscientes, reflexivos, críticos, responsables, solidarios, honrados, amantes de la libertad y del trabajo, respetuosos de todas las corrientes de pensamiento, conocedores y cumplidores de sus deberes y defensores de sus derechos, adaptados a la sociedad del conocimiento y la información, capaces de obtener una información que crece de manera exponencial y convertir esa información en conocimiento con el objeto producir la riqueza que se necesita para el bienestar de la sociedad y el desarrollo del país. Debe ser activa para que el alumno sea el agente principal en la adquisición de los conocimientos y el maestro o profesor deje de ser un dador de clases para convertirse en un orientador y un guía oportuno conocedor de la materia objeto de estudio y aprendizaje. En este tipo de educación el desarrollo de la memoria es útil, pero lo más importante es la compresión porque de ella depende el verdadero aprendizaje.
En noviembre de 1996 la Fundación Santillana convocó para la realización de su XI Semana Monográfica, dedicada al igual que las diez que la precedieron, al tema educativo. En esta oportunidad los invitados debíamos debatir sobre el contenido del informe titulado “La educación encierra un tesoro” publicado por la UNESCO. A mí me correspondió introducir el tema “Calidad del aprendizaje en la educación escolarizada y en la formación continua” y en mis palabras introductorias dije que: “Un sistema educativo es de calidad cuando responde cabalmente a los objetivos que se le plantean en cada momento de la historia y del desarrollo de los pueblos. La etapa que vivimos está caracterizada por la globalización, el conocimiento, la información y el rápido cambio e incremento del saber. Pero también por una acentuada desigualdad entre los hombres y entre las naciones. Una educación que no responda a esas características no puede considerarse de calidad y nuestra educación, como dice Ricardo Diez Hochleimer, “vive en el pasado porque el presente en que se desenvuelve es ya profundamente diferente a la realidad en respuesta a la cual ha sido concebida”.(6)
En esa oportunidad yo consideré como una buena definición de calidad la que Diez Hochleirmer da de excelencia cuando dice que es la que se alcanza: “en los centros educativos cuando se logra la formación integral de la persona con amplio conocimiento, con mente crítica, con capacidad para entender la realidad social, con conciencia de sus deberes y derechos y con una actitud de compromiso con la transformación de la sociedad hacia metas superiores de convivencia y bienestar hasta lograr la mejora de la calidad de vida del ser humano en todas sus dimensiones”.((7)
Según la Conferencia de Jomtiem (1990), para que la educación básica sea de calidad debe atender las necesidades educativas del hombre, y apuntó que estas: “conciernen tanto a los instrumentos esenciales para el aprendizaje (lectura, escritura, expresión oral, cálculo, resolución de problemas) como a los contenidos educativos fundamentales (conocimientos, aptitudes, valores, actitudes) que el ser humano necesita para sobrevivir, para desarrollar sus facultades, para vivir y trabajar en dignidad, para participar plenamente en el desarrollo, para mejorar la calidad de su existencia, para tomar decisiones acertadas y para continuar aprendiendo).
Luego los panelistas expusieron sus ideas. Mircea Malitza, presidenta de la Fundación de la Universidad del Mar Negro (Rumania) presentó una ponencia: “Educación para el siglo XXI”, Alain Bienaymé, profesor de la Universidad de París IX, presentó su ponencia: ¿Cómo reformar la escuela?, Philip H. Combs, expresidente del Consejo Internacional para el Desarrollo de la Educación, presentó una ponencia titulada: “Confesiones de un reformador educativo inquieto” y, finalmente, Torsten Husén, presidente del Instituto de Educación Internacional, Universidad de Estocolmo, presentó su ponencia: “El escenario para el fomento de la educación formal y no formal”. Las palabras introductorias y las ponencias están recogidas en un libro publicado por la Fundación Santillana titulado “Aprender para el futuro. Desafíos y oportunidades”.
Mérida, 31/03/12                   

(1)    Drucker, Peter F. Las Nuevas Realidades, Editorial Norma, Bogotá, p. 165.

(2)    Cárdenas Colménter, Antonio Luis. Los Retos del Siglo XXI: Sociedad del Conocimiento y Educación, Editado por FEDUPEL, Caracas, p. 35.

(3)    Herrera, Mariano. El Sistema Educativo Venezolano, Tabla Nº 14.1

(4)    Drucker, Peter F, La sociedad poscapitalista, Editorial Norma, Bogotá

(5)    Asomura, Kuniaki, La evolución tecnológica y el desarrollo económico del Japón en la posguerra. Discurso, Universidad Nacional Experimental del Táchira, San Cristóbal, 28 de junio de 1995.

(6)    Diez Hochleimer, Ricardo. Documento Básico de Trabajo: Aprender para el Futuro. Desafíos y Oportunidades, 1996, Fundación Santillana, Madrid, p. 11.

(7)    Ibidem, p.15.

EDUCACIÓN DE CALIDAD II


                                                                       EDUCACIÓN DE CALIDAD II
                                                                       EL MAESTRO O PROFESOR   
En el artículo anterior nos referimos al concepto de educación de calidad. Este lo dedicaremos a  la importancia del docente, particularmente en la educación básica y media.
El maestro  y el profesor son las piedras angulares del sistema educativo. Podemos y debemos tener escuelas, colegios y liceos con buenas edificaciones y con todos los materiales didácticos necesarios, pero si los maestros o profesores no tienen ni vocación para la docencia, ni una buena formación y si no se actualizan permanentemente, ni poseen unos principios éticos sólidos, no podrá haber una educación de calidad. Pero para tener docentes que reúnan esas condiciones es necesario que la sociedad y el Estado reconozcan que de ellos depende, en gran medida, el futuro del país y les otorgue el tratamiento que en  justicia les corresponde.
La Recomendación relativa a la situación del personal docente, aprobada por la Conferencia Intergubernamental especial organizada por la UNESCO y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), París, 1966, contiene importantes reflexiones y recomendaciones sobre esta materia y fue publicada por Santillana/Ediciones Unesco con el título “Informe mundial para la educación”, 1998.
Lo primero que dice ese informe es que “Las tareas del siglo próximo (que es en el que estamos) -erradicar la pobreza y alcanzar el desarrollo sostenible y una paz verdadera- recaerá en quienes hoy son jóvenes. Uno de los objetivos prioritarios de cada sociedad es educar a la juventud para que asuma esa tarea. Un poco más adelante señala que la educación, como la tenemos hoy, basada en el saber, en lugar de ser un “factor de unidad e integración dentro de la sociedad, capaz de superar las distinciones sociales y económicas, está pasando cada vez más a ser una fuente generadora de estas diferencias entre las sociedades de una economía mundial que recompensa a quienes poseen conocimientos técnicos más avanzados y coarta las posibilidades de los que carecen de ellos.” Esto lo vemos en nuestro país entre los que reciben una buena educación y la población más pobre que vive en los barrios de las ciudades y muchos de los que viven en las zonas rurales.
Durante más de treinta años la principal fuente de inspiración de la UNESCO ha sido la Recomendación relativa a la situación del personal docente, y es lógico que esto sea así por cuanto la remuneración que reciben los maestros y profesores, así como la seguridad social para ellos y sus familias, están muy por debajo de lo que debierán ser, y esto es así, no solo en Venezuela, sino en la mayoría de los países del mundo. Para corregir esta grave situación no basta que el principal candidato a la presidencia de la República diga que la prioridad de su gobierno será la educación, lo más importante es que luego lo demuestre en los hechos y especialmente en el presupuesto. Mientras nuestros maestros y profesores tengan los miserables sueldos que hoy reciben y no tengan una seguridad social acorde con la delicada y trascendente función que desempeñan, esta carrera no será escogida por los mejores estudiantes que egresan del bachillerato y siempre tendremos un déficit de maestros y profesores. Hoy se da el insólito caso de graduar bachilleres que no  han visto ni matemáticas ni física porque no hay profesores para estas materias.
Un tema de particular importancia es el que se refiere a la formación inicial y a la actualización permanente de los docentes. En Venezuela tuvimos dos excelentes instituciones: las escuelas normales que preparaban a los normalistas o maestros para la llamada educación primaria, equivalente hoy a los seis primeros grados de la educación básica, y el Instituto Pedagógico Nacional que formaba a los profesores para la educación media o secundaria.
Las escuelas normales, creadas a fines del siglo XIX bajo el gobierno de Guzmán Blanco, tenían escuelas de aplicación con maestros cuidadosamente seleccionados en las que los futuros normalistas hacían las prácticas docentes. Estas escuelas normales formaron magníficos maestros, lamentablemente fueron eliminadas al aprobarse la Ley de Educación de 1980,  y los maestros pasaron a formarse en las escuelas de educación que habían sido creadas en las universidades para formar licenciados en educación, sin tomar en cuenta ni la experiencia del Instituto Pedagógico Nacional ni la de las escuelas normales. En el caso de los maestros para los seis primeros años de la educación básica, lo ideal hubiera sido que las escuelas normales se hubieran adscrito a las universidades para que continuaran formando normalistas, título que hubiera podido ser equivalente a los de técnico medio que otorgan las universidades, y otras instituciones de educación superior, a los graduados en carreras cortas.
El Instituto Pedagógico Nacional, fundado en 1936, en el gobierno de López Contreras, tenía también un Liceo de Aplicación con excelentes profesores para que, quienes estudiábamos pedagogía, hiciéramos las prácticas docentes. Este Instituto en su época fue la institución de educación superior venezolana de mayor prestigio, no solo en Venezuela sino también en el exterior, ya que en las universidades no existían ni facultades de humanidades ni de ciencias y los filósofos, humanistas y científicos que vinieron del exterior, especialmente de España debido a la guerra civil en ese país, encontraron en él su sitio de trabajo, al igual que los venezolanos y los que venían de otros países, además de España, que también se dedicaban a las humanidades y a las ciencias.
Las escuelas de educación se crearon en el gobierno de Marcos Pérez Jiménez, quien quiso acabar con el Pedagógico porque la mayoría de sus profesores, y sobre todo sus estudiantes, estábamos en contra de su gobierno y hacíamos manifestaciones y huelgas. Hoy, estas escuelas, ya consolidadas en casi todas las universidades, deberían tener un trato especial para que formen profesores capacitados para asegurar una educación de calidad en la educación básica y media. Según mi opinión deberían tener escuelas y liceos como las escuelas que tenían las normales y el viejo Liceo de Aplicación del Pedagógico y darle mayor importancia a las prácticas docentes, así como las escuelas de medicina que tienen centros de salud y hospitales para sus prácticas a las que le dan mucha importancia para la formación de los médicos. En el currículo la informática, y particularmente el uso de las computadoras, debe ocupar un lugar muy importante para que los egresados de estas escuelas sean duchos en la búsqueda, adquisición, uso, envío y archivo de la información, así como en la elaboración de programas para la educación para usarlos en las computadoras. Con esta preparación de los graduados en educación se corre el riesgo de que, si no se les aumentan los salarios, se les da una mejor asistencia social y mejores condiciones de trabajo, la  emigración de los docentes graduados de las escuelas y liceos hacia otros trabajos se incrementará y, con ello se incrementará también el déficit de buenos maestros y profesores en las escuelas y liceos.  
Para terminar este artículo quiero referirme a los gremios docentes, los cuales deben ser reconocidos y respetados por el Ministerio Popular para la Educación. La principal función de estos gremios debe ser la de velar para que la educación sea de calidad, para que sus miembros cumplan a cabalidad sus deberes y sean ejemplo del mejor comportamiento ético y deben participar en la discusión y aprobación de los contratos para la asignación de  los sueldos, la seguridad social para los docentes y sus familias y las condiciones de trabajo. Ellos deben participar también en la planificación de la educación, en los concursos para el ingreso de nuevos docentes, para su clasificación de acuerdo con los años y la calidad de sus servicios, para la escogencia de los directores de las instituciones educativas y el nombramiento de los supervisores. En dichos concursos deben cuidar que lo que determine el ingreso y los ascensos sean solo los méritos y, en consecuencia, que no se tome en cuenta ningún otro requisito.
El primer gremio docente en Venezuela fue la Sociedad de Maestros de Instrucción Primaria creada por Luis Beltrán Prieto Figueroa en 1932, y el segundo fue la Federación Venezolana de Maestros  (FVM)  creada también por Prieto Figueroa el año 1936, es decir, el mismo año en que fundó el Instituto Pedagógico Nacional. A los pocos años, cuando se graduaron las primeras promociones de profesores, se fundó el Colegio de Profesores y cuando egresaron los primeros graduados de las escuelas de educación se creó el Colegio de Licenciados de Educación. Estos gremios, en especial la Federación Venezolana de Maestros y el Colegio de Profesores, durante un largo tiempo, realizaron una magnífica labor.  Lamentablemente, desde mediados de la época democrática que se inició el 23 de enero de 1958 los dirigentes gremiales se han ocupado solo de los sueldos y de defender a sus afiliados tengan o no la razón y han dejado de lado sus objetivos más importantes. El actual gobierno los ha ignorado totalmente. Esperamos que con un nuevo gobierno democrático se fortalezcan y cumplan todas las tareas que les compete para tener una educación de calidad para toda la población, una justa remuneración para sus agremiados y condiciones de trabajo apropiadas para la trascendental labor que deben desempeñar.
Mérida, 04/04/12.
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