domingo, 29 de enero de 2012

CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. V

CARTA A LOS MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA. V
         FORMACIÓN FAMILIAR Y CIUDADANA I.


Apreciados colegas y amigos
Cuando yo estudiaba primaria, existía una materia que se llamaba “Formación Social, Moral y Cívica”, y así se llamó durante muchos  años, pero luego le ha cambiado el nombre y también su contenido. Hoy se llama “Educación Familiar y Ciudadana”. Esta materia es de suma importancia porque uno de los objetivos de la educación es formar ciudadanos cultos, responsables y comprometidos con el bienestar de toda la sociedad.

Me parece bien que se comience por   la familia porque ella es la célula fundamental de la sociedad y hoy vemos como muchas personas se casan sin pensar detenidamente lo que el matrimonio y la formación de una familia significan e, incluso, hay quienes lo hacen pensando que si no resulta, sencillamente se divorcian. Como consecuencia, tenemos un aumento exponencial de los divorcios, lo cual es más grave cuando se tienen hijos que se convierten en víctimas inocentes. También es frecuente ver la desunión, y aun la rivalidad, entre padres e hijos, entre hermanos y entre otros miembros de una misma familia. Una familia bien constituida y bien avenida constituye un valor inestimable para el individuo y para la sociedad. En nuestro país, de acuerdo con la tradición hispánica, la familia es el mejor apoyo para sus miembros y a ella podemos recurrir en caso de alguna necesidad.

En cuanto a la formación ciudadana, las principales fuentes de información las tenemos en la Constitución de la República y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos hecha por las  Naciones Unidas en 1948.  Todos los ciudadanos debemos conocerlas y cumplir lo que en ellas se ordena, y todos los maestros y profesores debemos estudiarlas, comprenderlas y usarlas como los mejores textos para guiar a nuestros alumnos en su formación como ciudadanos libres, responsables, críticos, y comprometidos con el bienestar social.

El Preámbulo y los Principios Fundamentales de la Constitución deben ser estudiados y  bien comprendidos en su totalidad, ya que en ellos está sintetizado todo lo que la Constitución trata en detalle. El Título II debe dejarse para cuando se estudie  geografía, pero a partir del Título III, y debido al tiempo de se dispone, la enseñanza-aprendizaje no puede hacerse con el detenimiento que desearíamos, sin embargo, hay algunos contenidos que merecen una particular atención, como, por ejemplo, el derecho a la vida o a la libertad.

Nuestra Constitución no es perfecta, pero constituye una base excelente para desarrollar un país donde predomine el bienestar social, la justicia y la paz. Lamentablemente, muy pocos la conocen bien y no la cumplen. Incluso, altos funcionarios o miembros de un poder público nunca la han leído y al asumir el cargo juran en falso que la van a cumplir y la van a hacer cumplir, y otros, que sí la conocen, hacen todo lo contrario de lo que en ella se establece. Esta es la razón por la cual el más “Alto Tribunal de la República”, para disculpar al responsable del más infame de los programas que transmite la televisora del Estado, en el que ofendió gravemente a una de las damas que más ha hecho por la cultura en nuestro país, declaró que no es delito atentar contra el honor de una persona e, igualmente, opinó contra la propiedad privada al declarar que las invasiones en el campo tampoco constituyen un delito. En el primer caso se actuó contra el artículo 60 y, en el segundo, contra el artículo 115. 

Hoy me enviaron una carta escrita por un profesor que nos llama a reflexionar. En esa carta dice, entre otras cosas, lo siguiente: hace unos días atrás la juez Dinorah González juez 15 de juicio avaló la expresión “hijo de ….”(1) dicha por Mario Silva en contra de Miguel Otero, alegando que no es ofensiva, injuriante ni difamatoria. También vi como  Hugo otorgó a las madres 300 bolívares por muchacho y aprobaron que se pagara el salario mínimo a los presos. En párrafo aparte agrega: Como profesor me pongo a pensar qué le digo a un alumno que me diga “hijo  de ….”?. (1) O cómo le dices a un joven que trabaje honradamente, si ahora cuando caigas preso vas a ganar más que un maestro?…

(1)   El calificativo lo suprimí yo.

Cordiales saludos de su colega y amigo.
                                                          Antonio Luis Cárdenas Colménter

alcardenas@cantv.net 

No hay comentarios:

Publicar un comentario